Easy Rider

Como comenté ayer, habíamos pasado noche en Quartsize, un pueblo en medio del desierto en la frontera entre California y Arizona.

Como siempre nos levantamos temprano y enfilamos las motos hacia Arizona, a la zona de Sedona y Flagstaff.
La parada para desayunar fue en un pintoresco café no se donde pero donde desayunamos muy bien a base de huevos revueltos, jamon, arroz y una de pasteles con besamel un punto picante de un nombre indescifrable.
Como decia subimos los primeros puertos de unos 2.200 metros y bastantes curvas. Todo perfecto, las motos entran muy bien en las curvas y no hacen nada raro. Empezamos a ser unos hachas con estos motarkones.
En la zona norte de Arizona hace menos calor y el paisaje es más variado que en California, que el trozo que hemos visto es o la zona de la costa o el desierto interminable del interior.
Llegamos a Prescott, donde hacemos una parada para repostar (un par de cervezas para los pasajeros y Ice Tea para los conductores). Unas fotos, un paseo por el pueblo (es domingo y hay bastante gente, mercadillo y teatro callejero) y continuamos hacia Sedona.
Sedona es un pueblo rodeado de montañas de piedra rojiza, así que se les ha ocurrido que todo en el pueblo sea del mismo color… todo de color rojizo arcilloso como el entorno.
Otra vez nos comemos una ensalada XXL con un montón de condimentos. Según Alberto, estas ensaladas las deben de hacer en hormigonera, tal es la cantidad y variedad de cosas que ponen en la ensalada.
Un paseo por el pueblo y enfilamos hacia Flagstaff. El camino es a través de un cañón y un puerto impresionante rodeado de montañas de grandes piedras rojizas y pinos por doquier. De esto no habrá fotos, que era imposible pararse…
Ahora mismo estamos en Willians, a una hora escasa del Grand Canyon. Para mañana, Grand Canyon y a dormir al camping de Monument Valley. A ver como se nos da el día…

Se el primero en dejar un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*