Galicia 2017

Como va siendo habitual los últimos años, en Agosto toca un viaje motero con los colegas de Zizur. Segunda vez que nos vamos a Galicia durante cinco días y segunda vez que el viaje es un éxito.

Jesús dividió el viaje en cinco etapas. Gijón, La Coruña, Vigo y Leon.  Entremedio curvas y paisajes costeros de Cantabria, Asturias, Lugo, La Coruña y Pontevedra, mientras que para el último día dejamos el interior por la zona del Sil, Leon y el camino de Santiago hasta Pamplona.

Moteros de Zizur

Para el primer día hasta Gijón acortamos un poco por la autopista hasta Colindres y por allí se puede decir que empezó la ruta por Santoña, Beranga, Torrelavega y Suances. Por Llanes llegamos hasta Ribadesella, donde empezó la ruta gastronómica. Mucho hambre para la hora de la comida, así que nos pusimos doblaos… más vale que nos quedaba poco para llegar a Gijón.

Hicimos una parada en el mirador del Fito, con sus impresionantes vistas de los Picos de Europa, y otra en Lastres, a la orilla del mar.

Lastres, Asturias

Por la noche, cena en Gijón… atún y cachopo… ¿de donde sacan esos filetes?.

El segundo día era costero por Galicia. Primera parada en la playa de las catedrales. Vaya cambio desde la última vez que estuvimos. Ahora está muy masificado y el acceso a la playa está controlado.

Continuamos la ruta por la carretera de la playa. Sol y viento de norte, así que el viaje fué muy agradable por San Cosme de Barreiros, Foz, Burela, Celeiro y Viveiro. Continuamos por Cariño, Faro Ortegal, Garita de Herbeira, Trasmonte, Punta Candieira, Espasante y Cedeira.

Once motos por la carretera ocupan mucho, así que había que ir con cuidado en los cruces con otros coches y en las travesías de los distintos pueblos. Importante no dejar mucha distancia para que nadie se pierda.

Por la noche llegamos a Coruña y una vez aparcadas las motos y hecho el Checking en el hotel tocaba unas cervecitas en la cervecería de Estrella Galicia, cenita y a descansar (algunos), que al día siguiente tocaba ruta hasta Vigo.

Muxia, GaliciaAl final salimos de Coruña un poco más tarde de lo esperado. Una moto se le ocurrió tumbarse y tardo un poco en ponerse en marcha… pero bueno, nada irresoluble con cinta americana y unas bridas.
Y continúo la marcha, esta vez por la rías bajas hasta Muxia y Fisterra (antaño el fin del mundo). De allí por Corcubión, Cee, Padrón y Pontevedra hasta Vigo.

A Vigo si que llegamos tarde. No había forma de encontrar el hotel y dimos una gran vuelta por la ciudad. Pero bueno, con un poco de paciencia y gasolina logramos dar con el hotel y encontrar un sitio para cenar.

Para este día, tanto comer y motear ya nos tenía un poco agotados, así que como habíamos venido a andar en moto bajamos un poco el pistón con el comer, todo sea que las motos se negaran a continuar 🙂

Ya enfilábamos la vuelta a Pamplona y lo hicimos por Orense y los cañones del Sil. Una carretera estrecha y con muchas curvas que sigue el recorrido del rió en dirección contraria y que cuenta con diversos miradores para hacer fotos.

Desde Ponferrada ya cogimos la autovía para llegar a Leon, que apetecía un poco de tranquilidad y darnos una vuelta por el barrio húmedo de la capital Leonesa.

Teníamos el hotel en el centro de Leon, así que una vez aparcados dimos una vuelta por el centro tomando unas tapas y unos vinos. Cena en el restaurante Ezequiel completamente recomendable, tanto por la cantidad, la calidad y el precio.

Y para el último día quedo la autovía del camino de Santiago hasta Pamplona a través de Burgos y Logroño. Había que llegar pronto a casa que el 16 era día de trabajo.

 

 

 

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